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dilluns, 31 de març de 2014

La oca al paso


"El juego ha terminado: para lo que vale este libro, podéis inclusos tirarlo. Pero Italia no termina con este libro o con el tiempo que éste delimita. Muchas de las máscaras de la Commedia dell'arte que circulan por estas páginas os las encontraréis en vuestra vida, real o televisiva. Quizá no en los mismos sitios que ocupaban en la comedia precedente sino en un sitio diferente, en una comedia igual y distinta, en otro guión, pero iguales serán la máscara y el personaje que habrá debajo: habra cambiado sólo la escenografía. Pero si estas máscaras son eternas, el ejercicio contidiano de la democracia puede hacerlas inofensivas, puede permitir limitar sus daños e impedir que tomen en sus manos las riendas de las cosas.

Sin embargo, por el momento, nos queda la Italia de las masacres, de la bomba en Piazza Fontana, del tren Italicus, de Brescia, de la estación de Bolonia, de ustica, de las Brigadas Rojas, del asesinato de Moro, de la Logia P2, de la mafia. Una Italia que las máscaras que han ocupado nuestras instituciones no nos han aclarado con sus discursos. Todo lo contrario, nos han distraído con sus ballets y sus zalamerías, enterrando nuestra identidad: porque nosotros somos aquello de lo que provenimos, somos el resultado del tiempo que hemos vivido. Y ellos, robándonos la verdad de aquel tiempo, nos han dejado huérfanos de esa identidad. Nosotrso somos simplemente supervivientes de una época de masacres en las cuales nuestros cuerpos también se podían haber hechos pedazos; somos supervivientes de cuerpo, pero no de mente y alma, porque éstas han sido hechas pedazos por la mentira, por el silencio y por la omisión. Somos expósitos, hijos de nadie. En cuanto italianos, somos hijos de otros italianos muertos que no obtuvieron justícia y que esperan respuestas, si es que alguna vez las obtenemos."
Aquest dia, amb Pedrolo, provava de llegir el present des del passat immediat. Ara, amb en Tabucchi he llegit el nostre present des de fora. No pas tant per les referències que es fan al país al qual pertanyem, que també, sinó pels paral·lelismes amb el país de la bóta. Al cap i a la fi, ningú ens podrà negar que també hem patit Berlusconi.

"Quien ha escrito estas páginas es un escritor de literatura. Ahora en Italia, com en un juego de prestidigitación, la vida ha desaparecido de la literatura, casi como si aquélla fuese portadora de una inferioridad respecto a una condición alta, feliz e intangible que está en otra parte, aunque no se sepa muy bien dónde. Sin embargo, la literatura italiana, la grande, la verdadera, la que ha hecho que se conozca a Italia en el mundo, está hecha de vida. Así Dante, Boccaccio, Belli, Porta, Leopardi, De Roberto, Verga, Pirandello, Svevo, levi, cierto Calvino, Montale, Gadda, Sciascia, Pasolini. Medirse con la vida puede doler, especialmente si se hace sin excesivas meditaciones literarios o romancescas. Lo hicieron otros escritores en el pasado y lo he hecho yo también durate bastante tiempo, como testimonian estas páginas. Pero no se puede estar haciéndolo siempre. Es justo que un escritor, llegado a cierto punto, ceda el testigo de la visión directa de la realidad y retome los instrumentos que le son más propios. Es lo que hago, cerrando este libro. El futuro es competencia vuestra: ocupaos vosotros."

I els nous escriptors de la realitat catalana, els escriptors literaris, compromesos, analítics? Hi són? Són prou? I els escriptors de la realitat espanyola?

Tabucchi, Antonio. La oca al paso. Notícias desde la oscuridad que estamos atravesando. Barcelona, 2010. Anagrama.

Catalogació: de lectura una mica empipadora pel joc que s'inventa l'autor d'anar d'un article a l'altre. No deixa de ser una bona manera d'apreciar la realitat que ens envolta, sobretot pels que no solem llegir premsa estrangera. De l'autor de Sostiene Pereira, no gosaré dir-ne res, massa amunt.

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ràpid, que el món s'acaba!