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dilluns, 23 de febrer de 2015

Einstein y Picasso

d'aquí

"... el cubismo puso en marcha una nueva forma de descomponer las formas y reorganizar el espacio pictórico. De este modo, en su intento por fundir el arte y la ciencia, Picasso y Braque sentaron las bases de todo el arte intelectual del siglo XX. Como escribe Philippe Dagen, editor de la correspondencia entre Derain y Vlaminck, "para estos artistas, no había ninguna duda de que las revoluciones científica y estética, la modernidad tecnológica y la pictórica eran indisociables"."

"... veremos cómo Albert Einstein, en la ciudad suiza de Berna, también se subió al maremoto de la vanguardia. La Academia Olimpia fue el laboratorio de ideas de Einstein, en el que él y sus colegas diseccionaban a clásicos filosóficos, así como ensayos como La ciencia y la hipótesis de Poincaré. Se verá que, asimismo, la simultaneidad desempeñó un papel fundamental en el caso de Einstein y que también él tuvo que corregir una sugerencia de Poincaré. La teoria de la relatividad, al igual que el cubismo, es una profunda respuesta tanto a los cambios registrados en el ambiente filosófico y científico como a impresionantes innovaciones tecnológicas."

"En Picasso, la concepción pictórica del tiempo va más allá de la del arte impresionista, tal como lo plasmó Claude Monet en sus representaciones temporalmente extáticas de almiares o de la catedral de Ruán. En Las señoritas de Aviñón, la forma de tratar el tiempo es bastante compleja. Podemos ver el cuadro como una serie de cinco fotogramas que avanzan hacia una creciente geometrización, mientras que la señorita agachada sería una secuencia de instantáneas superpuestas. Picasso continuó su investigación sobre la simultaneidad espacial y temporal en Horta de Sant Joan, al experimentar con la superposición de impresiones de negativos. La simultaneidad temporal de Einstein comparte con la de Picasso la idea de que no hay una perspectiva única y preferible de los acontecimientos.

Las epifanías de uno y otro surgieron de la sensación de que faltaba algo en la forma de entender tanto la ciencia como el arte. Para Einstein, las explicaciones redundantes y las representaciones contradictorias señalaban la existencia de concepciones de tiempo y de simultaneidad incorrectas. A Picasso, el hecho de contemplar objetos de arte africano en el Trocadéro le reveló súbitamente que las incoherencias de Las señoritas de Aviñón, tal como se encontraba entonces el cuadro, sólo podían paliarse mediante el acercamiento a un estilo mucho más radicalmente conceptual de lo que nadia había intentado hasta el momento. La geometría tenía que convertirse en el lenguaje del nuevo arte. Éste fue un descubrimiento sensacional que formalizó el lenguaje artístico, antes informal, y lo acercó a la ciencia. La geometría, sobre todo en sus formas más novedosas, proporcionó el territorio común."

"Einstein y Picasso eran hombres enormemente egocéntricos y de fuerza y encanto irresistibles, que, sin embargo, preferían el distanciamiento emocional. Su impulso creador era la fuerza motriz de su vida: "Nada más importa, la creación lo es todo", declaraba Picasso sin rodeos."

Miller, Arthur I. Einstein y Picasso. Barcelona, 2007. Tusquets eds.

Fins a la universitat no vaig poder estudiar Picasso, més ben dit, Les senyoretes d'Avinyó. La teoria de la relativitat no, entre altres coses perquè, a Humanitats, ens la saltem alegrement. Tanmateix, me n'adono que en el batxillerat, i el COU, no vaig veure Picasso, com si els pintors s'haguessin extingit en els impressionistes, i tota la física que vaig estudiar començava i acabava en Newton. No sé si perquè els meus professors eren crítics amb Einstein -que al 1905 ja s'estudiava a la universitat de Berlín i al 1978 no s'estudiava al batxillerat del meu poble-, o perquè, senzillament, no s'atrevien a explicar res més enllà de v=e/t, com a novetat més espaterrant.

Catalogació: reconec que els meus gustos literaris són estranys, sobretot per la meva màxima de llegir, sense cap altre criteri, els llibres que em cauen a les mans. En aquest cas, no és un llibre fàcil. Com què l'autor és físic, es nota. Però si mai en teniu l'oportunitat, i li teniu una mica de paciència, es pot gaudir d'un moment de la història del XX, en l'art i la ciència, imprescindible per comprendre la resta del segle.

3 comentaris:

  1. La introducció de teoria científica en l'art ha donat peu a autèntiques bajanades, si no estafes o preses de pèl (sempre recomano llegir Les impostures intel·lectuals de Sokal i Bricmont), però aquest llibre sembla certament recomanable.

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  2. També hi ha la possibilitat d'haver d'oblidar el Picasso, o la d'haver d'intentar-ho...
    Si de petit t'embadocaves amb les estampes d'uns quants llibres sobre la seva obra: Aquells gravats de vells xacrosos a l'estudi, amb una jove model nua i una mona... Ja et dic jo que feien el seu efecte!

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  3. :) reconec que tinc el defecte que sobre l'art i la ciència de principis del XX (i del IX al XV), no en tinc mai prou :)

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ràpid, que el món s'acaba!